6 de mayo de 2018, Toledo.

Esta fecha estaba anotada en muchos de los calendarios de nuestros forjadores que querían repetir la gran experiencia del año pasado. También había alguna cara nueva y alguna que otra baja. En total 15 miembros fueron a participar a la prueba.

5b207cca-b9d5-4039-b888-39b423a09acd

Algunos forjadores en la recogida de dorsales

La expedición forjadora se dividió en dos: los que tenían alojamiento en Cazalegas y fueron el día de antes allí y los que viajaban en el mismo día y se tenían que dar un buen madrugón. Estos últimos tenían que estar a las sobre las 5 AM para entregar sus bicicletas a la organización y montarse en el bus que los llevaría hasta el embalse.

Hay que destacar que el miembro que no viajaba en el día, ni tenía el alojamiento en Cazalegas, si no en Toledo, se quedó dormido y tuvo que coger el coche y salir pitando para el embalse.

Una vez estaban todos allí solo faltó una cosa, la foto forjadora. Unos haciendo cola para entrar al box, otros cambiándose, otros haciendo sus necesidades y otros que iban mal de tiempo y no tenían todavía hecho nada.

A las 8 AM se da el pistoletazo de salida y todos a nadar los 1900 metros del segmento de natación divididos en 2 vueltas triangulares. Este año no hubo ninguna incidencia con la boya y no tuvimos que nadar metros de más.

Una vez terminada la natación todos nuestros triatletas encaminaban velozmente el pasillo para llegar a su bicicleta mientras se quitaban el neopreno para perder el menor tiempo posible, excepto dos de nuestros compañeros que se atrevieron a nadar sin él.

Las predicciones meteorológicas se cumplían y los primeros 7 kilómetros del segmento ciclista todo el mundo volaba, pero al llegar a la carretera que llevaba directamente a Toledo había una cosa que les saludaba a todos y animaba diciendo: “Hola, me llamo Viento y te voy a dar de cara durante los 72 kilómetros restantes, espero que podamos ser amigos”.

Los primeros 30 kilómetros prácticamente llanos con algún que otro repecho y después empezaba la zona de toboganes y alguna que otra subida larga, que sumada al viento iba desgastando a nuestros compañeros.

Por último, los 7 kilómetros finales realizaban la subida y bajada al valle donde se podían ver unas preciosas vistas de la ciudad de Toledo.

Para terminar, tocaba correr 21 kilómetros (en lugar de 18 como el año pasado, ya que este año si que estaba bien medido el circuito) en 3 vueltas de 7 kilómetros. Aquí se vería quien había guardado más o menos fuerzas durante el segmento ciclista. Según iban pasando los kilómetros, las piernas cada vez se notaban más cansadas y el sol apretaba aún más.

Aunque algunos penaron más que otros, todos nuestros compañeros consiguieron terminar el III Toledo es Triatlón Media Distancia y algunos de ellos se echaron una foto en la meta con la pancarta mientras se recuperaban del esfuerzo realizado.

half toledo

Muchos de los forjadores tras la realización de la prueba

Tres de nuestros jóvenes componentes consiguieron subir al pódium. Romero se alzó con la victoria en el grupo de edad 20-24 seguido de De la Torre que consiguió el 2º puesto. Por último, Jorgeto se proclamó 3º en la categoría sub 23 de Castilla la Mancha. Enhorabuena a todos.

Una vez recogido el material y subidas las bicis a los coches, se fueron a una conocida franquicia a reponer fuerzas y se hicieron una foto para el recuerdo.

IMG_20180506_154052

Reponiendo fuerzas

Nos vemos en la próxima.

Anuncios